No hay deber mas subestimado
que el deber de ser feliz.
Robert Louis Stevenson
jueves, abril 03, 2003
Estaba encerrada, no importa donde; alguien abrió una ventana y volví a sentir el aire peinando mi pelo, anhelé la libertad. Esperé a que la persona que me había devuelto el aire abriera mi puertecita y me dejara salir. Busqué, miré, esperé y el día que llegó, me cogió por sorpresa; ni tan siquiera había imaginado que fueras tú, tú que cada día llenabas mi comedero, tú que me cambiabas el agua para que no se volviera verde, tú que limpiabas la jaula poniendo todo tu esmero en que no me escapara, tú que nunca jugabas conmigo, ni me hablabas, ni me tirabas besitos, tú que siempre me viste como tu pequeño pajarito frágil que hay que cuidar.
posted by yowl on 10:26