No hay deber mas subestimado
que el deber de ser feliz.
Robert Louis Stevenson
sábado, mayo 10, 2003
Ayer, cuando salí de trabajar, bajando las escaleras del metro, me encontré en un peldaño una rosa, al principio pasé de largo, pero después me pregunté si podía ser una de esas pistas para encontrar el camino, así que me di media vuelta y la recogí. Tenía el perfume suave de las rosas naturales, era pequeña e imperfecta, pero me hizo sonreir, me hizo sentirme feliz. Fui todo el trayecto a casa con la rosa en la mano, la gente me miraba, eran caras de envidia, (estoy segura que si supieran que me la había encontrado por el suelo no me mirarían así), no envidiaban la rosa, envidiaban que alguien me la hubiera regalado, por una vez sentí que tenía algo que otros deseaban, aunque fuera mentira. Pero como mi capacidad innata de auto-infravaloración siempre está sacando la cabeza para joderme, empezé a pensar que quizá algún amante secreto de alguna afortunada había dejado esa rosa para que su amada la encontrara, y que yo les había jodido el plan haciendome con la rosa....pero volví a mirar la pequeña flor, volví a oler su perfume, y me dije "que se jodan, no haberla dejado en medio de mi camino".
posted by yowl on 15:41