No hay deber mas subestimado
que el deber de ser feliz.
Robert Louis Stevenson
martes, julio 01, 2003
Dejé delante de tu casa
un paquete con un gran lazo lila,
piqué el timbre,
y desde detrás de los tulipanes
ví como con cara de sorpresa cogías el paquete,
me fui de allí medio corriendo, medio saltando y medio cantando
imaginando tu cara de sorpresa
suponiendo, creyendo
que en esos momentos estarías deshaciendo el lazo.
Los días pasaron
y tu cara era el reflejo de la felicidad,
pero demasiado imaginar
demasiado suponer
demasiado creer,
tu felicidad no era debida a mi regalo
porque este todavía está por abrir
en un sótano mugriento
y lleno de arañas