No hay deber mas subestimado
que el deber de ser feliz.
Robert Louis Stevenson
jueves, octubre 23, 2003
empezó con polvo de tiza
que se le metió en los ojos,
algo cayó
y rebotó en el suelo,
un trocito de cielo,
todo mellado,
miró hacia arriba,
un agujero negro
el cielo agrietado
brechas marrones, verdes, negras
el azul se iba desprendiendo,
los otros colores agrandando,
no se movió,
esta vez no lloró,
no era la primera vez
que un ojo demasiado curioso
le destrozaba su cielo de papel pinocho
posted by yowl on 19:27