No hay deber mas subestimado
que el deber de ser feliz.
Robert Louis Stevenson
miércoles, octubre 01, 2003
no entiendo nada,
(bueno como casi todo el mundo)
no entiendo como paso en menos de dos horas,
de estar contenta,
a estar cabreada
a estar indignada
a sentirme indiferente,
y a estar demasiado triste,
no entiendo pq tiene que ser mi propia madre la que me clava los puñales,
no hay suficiente con lo desconocido?
ya no sé pq me afecta,
si llevo 24 años sufriéndolo,
es como el dolor de estómago
tendría que estar acostumbrada,
me alegro (almenos) que M. no me haya dejado
no sabía como iba a reaccionar, nunca se sabe que hará,
pero ha seguido acurrucado entre mis piernas,
sabe quien le quiere, quien no le grita, quien no le echa de su cama,
quien le lloró cuando se perdió, y continua aqui.
No, no lo entiendo,
y no quiero entenderlo,
sólo quiero que deje ya de afectarme,
porque a ella no le afecta,
es triste hablar mal de una madre,
pero en el mundo hay de todo.